En esta predicación titulada “Viviendo como discípulos”, el predicador Estarlin Almarante utiliza la historia del ciclista Lance Armstrong como una advertencia sobre la importancia de vivir la vida cristiana con integridad, sin superficialidad ni engaños. Basándose en 2 Timoteo 2:3-7, el mensaje presenta tres figuras —soldado, atleta y labrador— para enseñar que el discipulado exige compromiso, disciplina y paciencia en la vida diaria, no solo los domingos.
- El soldado representa el compromiso: el cristiano debe estar dispuesto a sufrir penalidades, no distraerse con los asuntos del mundo y mantener su mirada en agradar a Dios, quien lo llamó a servirle.
- El atleta representa la disciplina: la vida cristiana debe vivirse según las reglas de Dios, no a nuestra manera, evitando las “trampas” de una fe superficial y obedeciendo aunque cueste.
- El labrador representa la paciencia: el crecimiento espiritual no es instantáneo; hay que trabajar en silencio, sembrar, cuidar y esperar el tiempo de Dios para ver el fruto, confiando en que Él da el crecimiento.
- Texto bíblico clave: 2 Timoteo 2:3-7, que dice: “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo… El que lucha como atleta no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero”.
- Aplicación práctica: examinar si nuestras rutinas, entretenimientos y prioridades nos distraen de la misión de agradar a Dios, y preguntarnos si estamos viviendo bajo sus normas o las nuestras.
- Compromiso diario: ser cristianos las 24 horas del día, no solo en el culto dominical, negándonos a nosotros mismos y tomando nuestra cruz cada día para seguir a Jesús.
El predicador concluye invitando a cada persona a identificarse con alguna de las tres figuras: si necesitamos volver al compromiso, si hemos vivido bajo nuestras propias normas o si nos hemos desesperado por no ver fruto. Recuerda que nadie puede vivir estas características perfectamente, pero Jesucristo sí lo hizo, murió en la cruz por nuestros pecados, nos acepta tal como somos y nos transforma. La aplicación final es dejar de vivir conforme a nuestra voluntad y empezar a vivir conforme a la suya.
