Hoy he leído una publicación en redes sociales que me ha hecho reflexionar bastante y en la que seguramente estaré reflexionando un tiempo. Una chica contaba que había conocido a un chico cristiano, y le describía como alguien que intentaba seguir bien la Biblia, ponerla en práctica. La chica le preguntó si estaba en contra de un tipo de personas (que no vienen ahora al caso), siguiendo un versículo de Levítico, a lo que respondió el chico con Mateo 7:1-2, añadiendo, además, que él no juzgaría a nadie por sus creencias o forma de vivir, dado que el único que puede juzgar a las personas es Dios.
La chica quedó francamente sorprendida y lo publicó en redes sociales, a lo que respondió una persona diciendo que ese es el verdadero cristianismo.
La razón por la que esta historia me ha hecho reflexionar es porque me da mucha pena que una persona se sorprenda por una respuesta así; que lo normal no sea encontrar a personas creyentes que no juzgan en base a las creencias de otras personas o en base a sus decisiones. Que lo normal sea, o por desconocimiento o, peor aún, por experiencias, una imagen de personas creyentes que juzgan a aquellos que no creen lo mismo.
En Mateo 5:14, después de las Bienaventuranzas, se define a los creyentes como “la luz del mundo”: “Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede ocultar” (Mateo 5:14).
En Juan 13:18 se nos dice: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros”.
Últimamente he tenido problemas con una persona de mi entorno con la que no cuadro en forma de ser, con la que no estoy de acuerdo en la mayoría de las cosas y, ya no es cuestión de no estar de acuerdo, sino que estoy en contra de las cosas que ella piensa. Esta persona sabe que yo soy creyente, y me pregunto: ¿estoy mostrando ese amor? ¿Estoy siendo luz en la vida de esa persona?
El chico que os comentaba al principio del artículo fue luz en la vida de esa chica. ¿Y yo en la vida de esta persona? ¿Y nosotros en la vida de quienes nos rodean?
En la serie The Chosen se daba una visión de las Bienaventuranzas cuando va a dar Jesús el Sermón del Monte que me gustó mucho. Se describen como un mapa para encontrarle a Él. Después de ese capítulo las leo de forma diferente. Somos el mapa para encontrar a Jesús: nuestras vidas, nuestros actos. ¿Estoy acercando a la gente a Jesús?
Me gustaría dejar un versículo final a modo de reflexión en todo esto. Está en Mateo 5:16: “Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Paula A.
Domingo 25 de enero 2026
